30.5.07

Hasta que llegué

Continúo:

El asunto es que me quede de pie, con otra señora (el bus venía absolutamente repleto). Esta eñora en cuestión iba mucho más allá de Temuco. No me acuerdo ahora a donde, pero me contó la historia de toda su familia, de porque no había sacado pasaje en el terminal y de que incluso estuvo a punto de subirse a otro bus que le cobrara 25 mil pesos hasta Puerto Montt (que caro wn!). Ya pos, ahí estaba, a punto de acomodarme en el último rincón del pasillo del bus (si, las ventajas de ser pequeña) cuando el auxiliar se dirige a nosotras y nos dice que nos va a "preparar la litera, asi se van cómodas". "Mish", me dije.

El acceso a la litera parecía la entrada a un horno, pero con tapiz. No es que fuera calurosa, lo que pasa es que era un rectangulo que se corría como un ventanal para entrar, a la mitad de la pared. El señor auxiliar, era bastante grandote, metió la mitad de su cuerpo -en un momento pensé que iba a quedar atascado por su panzota-y comenzó a acomodar sábanas. Subió primero la señora, después entré yo. Espacio pequeño, oscuro, una absoluta dimensión paralela. Me eché sobre las sábanas y me tape con un saco (cuyo olor a encierro en un principio no me gusto, pero había que capear el frío).Saqué el mp3 para cuando la señora -que todavía me hablaba- se quedara dormida (reconozco que quería que fuese luego porque tenía sueño). Ahí en la oscuridad y en el silencio absoluto, abrigada, dormí placidamente.

AL otro día, desperté sola, salí para ver que onda y ya estaba en mi destino. Nadie me había avisado. Me bajé de la litera y regrese al mundo que ya tenía luz.Eran las primeras frías horas de la mañana. Descendí al andén y ahí estaba mi pobre novio muerto de frío esperandome. Le pague las 6 lukas al socio auxiliar (nunca se acordó ó se hizo el hueón con las otras 2), le dí las gracias y me fuí.


Pero! jaja no no, eso no era todo. El bus continuaba su camino más al sur, por lo que servía para que nos dejara cerca de la casa: "Nos lleva socio?", y de nuevo la misma respuesta "Yapos, suban nu más".

22.5.07

Burlando usureros

Jueves 10 de la noche, llego al Terminal Sur después de sortear "las callecitas de Estación Central". Reconozco que iba con cierta parte baja de la anatomía a dos manos (algunos lo tienen redondo, otros planos, otros absolutamente ausentes y otros -sobretodo el prototipo de señora parecida a Doña Treme de Condorito- gigantes!!): todo era oscuro, con algunos buses y uno que otro socito medio chambreado, su par de buses limpiándose de los sucios pasajeros, etc.

El asunto es que llegue, sanita y salva. El Terminal era un hervidero de gente, mi teoría de "todos van a viajar el viernes" se derrumbaba como la carrera artística de Álvaro Ballero (al que sólo su mamá ama); mas encima, los pasajes estaban sobre los 10 mil pesos (cuando un semicama normal vale 5 lukas)... malditos usureros!!! No sabía que hacer, en verdad sí: quería viajar a a como de lugar. Sólo un bus de la empresa "Chanchulín Limitada" tenía pasajes, a 8 mil...yo tenía 6 nada más.

¿Qué cresta hago? Miraba de un lado para otro, los sapos subiendo gente a cualquier bus, los viajeros que se peleaban con uñas y dientes los últimos pasajes. Entremedio de todo trato de cuentearme a un viejo que vendía pasajes, para ver si se le ablandaba el corazón "Tsss mijita, por eso la llean hasta Chillán no ma po'".

¿Y si me cuenteo un chofer?- pensé. Ahí estaba la solución. Última y desesperada, rebuscada, pero a esas altura daba lo mismo, lo que importaba era viajar. Necesitaba imperiosamente salir de la capital, necesitaba que me regalonearan porque no me sentía bien (Ya se que piensan: "uyy si uyyyy" y púdranse). Veo a un gordito moreno, con el rollo de los adhesivos que le colocan a los bolsos para que no se pierdan "Esta es la mía", me dije. Espere que dejara unos bolsos, que acomodara unas personas, cortara algunos boletos, le toqué la espalda con mi dedo índice 2 veces y le hablé:

Posible Viajera Frustrada: "Amigo..."
Señor del bus: (Levantando las cejas) "Ah, dígame".
POsible Viajera frustada y desesperada: "Sabe que tengo que llegar a Temuco, pero tengo 6 lukas, me lleva y le paso 2 más allá?" (Porfis,porfis, porfis, porfis)
Señor del bus: "Yapo, sube no más"
Viajera feliz: "Vale socio".

Y me subí. Parte el bus casi lleno y el caballero sentado al frente mío me dice "Señorita esos asientos estan ocupados, se suben en Buin". Filo, me senté no más...

Obvio que en Buin me tuve que parar y ahñi quedé, en el fondo del bus con una señora a la que también habían llevado por menos.


Conitnuará porque la Coty tiene hambre y quiere ir a almorzar...

18.5.07

Y me fui

Y bueno, estoy escribiendo desde fuera de Santiago. La Región de la Araucanía me recibe en mi necesidad de evadir y olvidar situaciones para nada gratas, circunstancias de las que no sé realmente que irá a pasar. Fue divertido la forma en la que llegué. Tenía 6 lukas, nada más. Partí mochila en mano, me subo a la micro y la Bip que no tenía saldo. Una mirada con cara de pena al chofer... "Naa, pase no más mijita, total..." ¡Jojojo, viaje gratis!

Inocentemente (o estúpidamente), creí que esta micro emulaba el mismo recorrido de las amarillas anteriores, que me dejaban al ladito del Terminal. Todo iba bien hasta que Av. Matta terminó y bajo por tunelcillo que se encuentra por los barrios de atrás del terminal. Chuchitas, me baje,saqué un cigarro y me arme de valor para caminar por las callecitas de Estación Central. Uno que otro viejito borrachin en el camino y sería, ya estaba en el Terminal Sur.

Me voy, continúo otro día.

15.5.07

De veras...


Ah chuta, de veras que tengo un blog. Hace mil que no escribo, siempre digo que voy a retomarlo de manera más seguida, pero que demonios se me olvida ya? Podría decir que tengo mil cosas en la cabeza, y a la vez me cuestiono a mi misma por no plasmarlas en este blog que me permite escribir por montones sin cansarme tanto como en el papel.
Soy una agradecida del computador en esa materia... no saben lo terrible que es para mí hacer una prueba de larga data. Quiza varios me han visto sobándome la mano casi colapsada. Es que duele y harto. Es un dolor constante, que jamás se irá, aunque ahora es menos. Por suerte me tocó un doctor que trato de rehacer la maraña que tenía entre la palma y el codo. Recuerdo que esa ha sido una de las veces que más tuve miedo, otra fue hace pocos días (pero eso es algo de lo que escribiré, quizá en otra ocasión, es muy privado). Fue terrible la sensación de despertar y no darse cuenta de que habías perdido como 5 horas de tu vida, que no podías mover el brazo, que no podías abrir los ojos ni hablar: "Chucha, me morí!" Fue lo primero que se me vino a la mente y despues de eso pense "Puta que es fome estar muerta, no haces ni una hueá". ¿Que iba a saber que era efecto de la anestesia? Era primera vez que me operaban pues...

Bueno, tengo que seguir estudiando, estoy bastante harta de varias cosas; quiero hacer otras y no puedo, más encima te echo demasiado de menos y eso me pone de mal humor. Pero después me calmo, tu sabes, se me pasa.

Ok, me aburrí de escribir (mas bien de desvariar porque no tenía intención alguna de que supieran mi historial médico), asi que hasta una próxima ocasión. Quizá mañana, quizá pasado, quizá en un año. O quizá (y ojalá fuese así) la proxima vez que escriba no sea desde Santiago.

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